La idea de pasar un día en un camping es genial, pero tenes todas las vacaciones de verano para hacerlo. En cambio ir al parque de diversiones es algo que hace tiempo que venís deseando. Corrés a avisarle a tu mamá que la idea de ir al parque sigue en pie. Rápidamente juntás tus cosas y te subís al auto. Ya estás en camino, el viaje es un poco largo y te pones a mirar por la ventanilla, a lo lejos visualizas un cartel gigante que dice “Visita el parque del terror más completo de Sudamérica a sólo 30 minutos de aquí”. Te morís de ganas de conocerlo. ¿Qué haces?

