Es su amigo y corre peligro. No pueden abandonarlo. Deciden salir todos juntos. Miran hacia todos lados, no ven a nadie. Comienzan a llamarlo a gritos, y nada. A lo lejos, ven una luz, se dirigen allí para ver si lo encuentran. Caminan por una hora, ya cruzaron el alambrado que limita el club, no saben hacia donde se dirigen. Cuando llegan al lugar desde donde viene la luminosidad, ven que es un pequeño castillo abandonado. Es muy antiguo, las paredes están verdes de humedad. Escuchan la voz de su amigo, deciden entrar. Caminan uno detrás de otro tratando de no hacer ruido. De repente, se rompe el piso y caen todos. Cuando se recomponen ven que están en un lugar muy oscuro, como un sótano. Hay una escalera que termina en una puerta. Se abre, no ven nada a trasluz, sólo la sombra de dos personas. Se acercan, cuando llegan a distinguir, es su amigo con una señora. Él les cuenta que se asustó por la tormenta y salió a buscarte. Te vió en el galpón y cuando se acercó a vos, saliste corriendo. Intentó seguirte pero se perdió y llegó al castillo donde se encontró con esta amable señora que lo invitó a pasar a tomar una chocolatada caliente. Todos ríen y terminan tomando chocolatada con torta fritas con la señora. Ahora tienen una anécdota divertida para contar a sus padres.
