No tenés ni idea de cómo hacer para que este monstruo vuelva a su planeta, por lo que te negás a ayudarlo. Es una situación bastante extraña e incómoda, sobre todo porque te provoca mucho miedo. El alienigena que al principio parecía ser agresivo se muestra triste. Vos no sabés qué hacer y le hacés una propuesta: si él te devuelve a tu mamá y le ofrecés tu casa para quedarse unos días hasta que resuelva su problema.
Acepta y sentís que todo comienza a temblar, pareciera que vino un terremoto infernal. De un instante a otro, aparecés sentado en tu living, mirando televisión con tu mamá. No entendés nada, ella está lo más tranquila. Mirás por la ventana, y del galpón ves que una luz sale de la ventana. Ahora tenés que hacer que tu mamá por unos días no entre al galpón, hasta que la criatura se vaya.
