Terminar en una hoguera no es un final muy feliz y pensás que podés cambiar la historia, así que sin pensarlo demasiado comenzás a moverte como loco para todos lados y lográs desatarte. De un momento a otro te escapás y emprendés una carrera justo por dónde viniste. Tu velocidad es increíble y nadie logra alcanzarte. En cambio todos quedan asombrados con tu talento y comienzan a aplaudirte. Después de todo no se puede esperar otra cosa de los habitantes de esta ciudad tan extraña llamada PinkVille. Vos tenés la suerte de llegar bien a tu casa. Justo a la hora de la merienda.