Nunca te animaste a contradecir a tu mamá y esta no va a ser la excepción. No entendés muy bien porque tu ella te negó el permiso pero es su decisión y te resignas a aceptarla. Al oro día volvés al cole y ahí esta él. Con sus ojos infinitos y su sonrisa radiante. Vos sentís que te derretís por dentro, pero finalmente le comunicas que la salida no va a ser posible, porque no te dieron el permiso. Él te dice que esta bien y que con el tiempo se van a ir conociendo mejor, por suerte van al mismo curso y durante los recreos pueden tener charlas. Vos te conformas, pero sabés que las cosas hubieran sido distintas si tu mamá te hubiera dejado ir.