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Llamás a tu papá desesperado. Le pedís que por favor te ayude. En cierta forma te sentís culpable. Tu papá llega a los pocos minutos y lo cargan en el auto. Lo llevan hasta la veterinaria más cercana. Al ver al perro el veterinario exclama – Tomy, ¿qué te pasó? – y a continuación – les explica - Es el perro de la señora Rosa, quizás se escapó. Enseguida el veterinario lo induce a que tome agua, al mismo tiempo que llama a su dueña. Al escuchar la voz de la señora Rosa, Tomy comenzó a mover su cola. Fue todo un susto. Tomy recuperó a su dueña y vos estás más tranquilo. Hiciste lo que debías.