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Sentís que esta es tu peor pesadilla hecha realidad. Querés correr, pero tus piernas tiemblan y no responden. Querés gritar pero tu voz no sale de tu garganta. Y la la criatura monstruosa está enfrente tuyo. Sus ojos son grandes y rojos, y su cuerpo cubierto de pelos. Te mira y vos sentís su respiración tan cerca que no podés hacer nada. De repente se acerca a tu oído y susurra algo muy despacito: "Nunca más te dejaré tranquilo, mi furia te buscará en cualquier rincón y no habrá sitio donde no te encuentre".
De repente ya no está y vos estás justo al lado de tu carpa. El sol comienza a salir. Y te quedás pensando en que ojalá no llegue la próxima noche.