-->
Te quedás, no podés abandonarlos indefensos como están. El miedo te atrapa, temblás como nunca antes. Se termina de abrir el cierre, una luz te encandila, no ves nada. Sentís que algo te agarra del brazo, intenta arrastrate para afuera de la carpa. No podés hacer nada, no tenés fuerza. Vas perdiendo los sentidos uno por uno, no tenés tacto, no escuchás, no ves. Estás como flotando en la nada. Te cuesta entender qué te está pasando. Lo peor se te cruza por la mente, no sabés si estás vivo o muerto. Estás detenido en el tiempo. Hasta que comenzás a sentir una brisa, al principio reconfortante, pero luego reaccionas que estás cayendo al vacío. Recuperás tus sentidos, para darte cuenta que estás en un pozo infinito, nunca dejás de caer. Un chillido te aturde, no podés respirar. Cuando sentís que no aguantás más, te despertás asustado. Estás en la carpa, junto a tus amigos. Es un día soleado, la tormenta pasó.