Justo en el momento en que más desesperación sentías te despertás. Estás solo en tu cama. No entedés nada y lo primero que hacés es llamar a tu mamá. Ella viene a ver qué te sucede y te avisa que sólo fue un mal sueño y que ya es hora de que te levantes. El día está espléndido, es sábado, tu madre te dice que te prepares para ir a ese lugar que ella había prometido y tanto esperaste: el parque de diversiones.
