-->
Sentís una curiosidad terrible y no te podés aguantar. Lo que viste no es una visión y estás seguro que es real. Así que sin pensarlo corres hacia la arboleda para ver a esa extraña criatura. Estás cada vez más cerca y cuando te encontrás exactamente a unos metros de ella, te das cuenta que todo se puso oscuro a tu alrededor y ya no sentís tus piernas. No podés gritar, ni correr, no ves ni escuchás más nada. ¿Qué sucedió?