Tu tío es buenísimo, pero es una historia de no creer lo que está sucediendo. Se meten por el tejido del patio, sin que nadie los vea. Ve los bidones de agua el fondo del patio. Van corriendo tratando de no hacer ruido. Están tapados con unos bloques de cemento. De repente una voz. Es tu tío asomado a la ventana que te pregunta qué estás haciendo. Le decís que nada, pero ves está viniendo hacia ustedes. Con todas sus fuerzas corren un bloque y logran destapar un bidón. Un humo violeta comienza a desprenderse del agua. La princesa te agradece por tu ayuda y es succionada hacia adentro. No podés creerlo, el humo violeta va esparciéndose hasta desaparecer. Llega tu tío, y te pregunta qué te pasa. Le decís que estabas viendo el agua y que te vas nuevamente a tu casa. Una vez en tu pieza, mirás el espejo y nada. Le decís a tu mamá que te saque el espejo, que no lo querés. Tenés miedo de que mientras dormís, otra vez sientas el humo violeta.
