Lo que sentís por él es muy fuerte y jamás sentiste algo así, pero no te animás ser vos la que dé el primer paso. Los días pasan y entre ustedes la amistad crece, pero vos querés ser más que su amiga. Todo el tiempo tratás de hacer notar eso y sabés muy bien que él ya se dio cuenta, pero nada pasa hasta que un día todo cambia. Por fin él se anima a declararte su amor. Vos no lo podes creer, pero tu sueño se hizo realidad. Te sentís feliz y ya no podés pedir más nada porque lo más importante ya te sucedió: te convertirte en una princesa de un cuento encantado.