Se abre una puerta y sale un carnicero, con el delantal manchado de sangre y un cuchillo. Te asusta un poco la imagen, pero le explicás qué sucedió. Le montrás los signos que tiene en su palma el hombre y el carnicero se queda pensando un rato. Te dice que esos signos son códigos de venganza, “este hombre en alguna se metió y se encargaron de él” te cuenta. Le revisa los bolsillos y encuentra una billetera. Ahí tiene dinero y los documentos. Saca una tarjeta con un número de teléfono. Te invita a pasar a la carnicería y llamar a ese número.

