Tomás coraje y la llamás a tu mamá. Le explicás todo y le decís que querés que ese sea tu perro. Ella te dice lo que imaginabas: “El departamento es muy chico para tener perros”. Antes de cortar la llamada se te escapan unas lágrimas. Te sentás en le cordón y le explicás al perro – al que bautizaste Yimy – que no lo vas a llevar a tu casa pero que todos los días le vas a llevar agua y comida. A los pocos minutos, llega tu mamá en el auto. No entendés nada. Esperás que se baje. ¿Vos te vas a encargar de darle de comer, llevarlo al veterinario y sacarlo a pasear? – te dice. Quedás desconcertado, pero afirmás con la cabeza. Bueno dale, poné la bicicleta en el baúl y suban al auto – te dice. No entendés nada, pero no lo dudás y subís al auto con tu nueva mascota.