-->
Lo llevás igual. Sabés que cuando tu mamá lo vea no va a poder decirte que no. No podría dejarlo nuevamente en la calle. Así que te bajás de la bici y empezás a caminar junto al perro para tu casa. Al llegar le pedís por favor a tu mamá que te deje quedártelo. Finalmente acepta y Berny se convierte en tu nueva mascota.