Lográs hacer que te suelte. Salís corriendo, sabiendo que él te persigue. Llegás al lugar donde está tu familia, los ves a todos divirtiéndose. Vos en medio de un ataque de nervios, intentás contar a tus padres qué fue lo que te sucedió. Nadie te cree. Se ríen pensando que es una broma. Nos sabés qué hacer para que entiendan que estas diciendo la verdad. Lo más triste es que todavía quedan siete días de vacaciones y no podrás dormir ninguna de las noches.
