-->
Mirás para atrás y decidís volver para no meterte en líos. Caminás hacia donde dejaron la lancha. Los pastos son tan altos que no lográs darte cuenta hacia donde tenés que ir. Vos seguís por las dudas. De repente, escuchás pasos, justo detrás de ti. Te parás, mirás para atrás y no hay nadie. Seguís caminando, y los pasos siguen detrás. Comenzás a correr, lo más rápido posible. Esquivando las ramas del suelo, vas a toda velocidad. Los pasos siguen detrás de ti. De pronto, tropezás con una piedra y caes de boca al piso. Estás sangrando. Sentís que algo te agarra de la pierna. Es uno de los hombres que viste antes. Te lleva arrastrado por en medio de los pastos. No sabés hacia dónde se dirige. Intentás zafarte y no podés.