La víbora sigue sujeta y encima ahora la hiciste enfurecer. Sentís un tremendo ardor en la rodilla. Luego se te pasa a todo el cuerpo. Estás paralizado, sentís que tu corazón va a estallar, no aguantás más el dolor. Se te nubla la vista, pero percibís que el bicho se aleja. Quedás tirado, inmóvil, con un sufrimiento tremendo. Hasta que ya no ves más nada.
Cuando despertás, te das cuenta de que estás en un hospital. El médico te revisa y te dice que vas a estar bien. Tus padres te cuentan que un grupo de chicos te encontró inconciente entre medio de los yuyos y buscaron ayuda. Es el grupo de niños pescadores. Si no fuera por ellos quizás hoy no estarías acá.
Cuando despertás, te das cuenta de que estás en un hospital. El médico te revisa y te dice que vas a estar bien. Tus padres te cuentan que un grupo de chicos te encontró inconciente entre medio de los yuyos y buscaron ayuda. Es el grupo de niños pescadores. Si no fuera por ellos quizás hoy no estarías acá.
