-->
Estás seguro de que estás parado justo en el lugar donde acamparon, solo que ahora no hay nada. Ni siquiera tus amigos. Quedás pasmado, sin saber que hacer. De pronto, nuevamente la brisa en tu oido, sólo que ahora sentís que es helada. No de das vuelta, no podés ni siquiera mover un dedo del miedo que tenés.
La brisa se hace cada vez más fría. Sentís que algo te agarra del brazo tan fuerte que te quema. Mirás y ves que lo que te está sujetando es una mano, muy chica, como la de un niño. Sólo que esta es demasiado pálida, casi transparente. ¿Qué hacés?