Se dirige al castillo. Lo alcanzás y corriendo a la par, le explicás que no entendés nada, ni siquiera dónde estás. Él te dice que “no hay tiempo, tenemos que salvar Kume”. Llegan a la inmensa puerta de un fuerte que rodea el castillo. La atraviesan y la cierran entre los dos. Es pesadísima, pero no pueden dejar que el ejército entre. Le ponen una traba gigante que cruza la puerta de lado a lado. Mirás a tu alrededor, estás en un pueblito alrededor del castillo. Vendedores ambulantes, señoras tendiendo la ropa, niños jugando. Todos llevan puesto ropas antiguas. Es como si estuvieras en otra época.
El hombrecillo hace sonar una campana y todos comienzan a gritar y correr despavoridos. Las mujeres y niños se esconden en las casas, los hombres salen a dar batalla con armas y espadas. Ves a tus pies una espada que se le cayó a alguien.
El hombrecillo hace sonar una campana y todos comienzan a gritar y correr despavoridos. Las mujeres y niños se esconden en las casas, los hombres salen a dar batalla con armas y espadas. Ves a tus pies una espada que se le cayó a alguien.

